El dolor de perder a un ser querido es una herida que el tiempo ayuda a sanar, pero el estado actual del Cementerio Municipal de Chepes se ha encargado de transformarlo en indignación para cientos de familias de la comunidad. Lo que debería ser un espacio de paz, memoria y respeto, hoy presenta una postal de abandono, peligro latente y desidia estatal que privó a muchos vecinos de poder rendir homenaje a sus padres en su día.
Una lona verde como “solución” a diez años de deterioro
El símbolo más evidente de la falta de inversión es el propio ingreso principal del cementerio. Hace más de 10 años que el acceso no recibe una obra de refacción o mantenimiento estructural. En lugar de consolidar los muros, la única respuesta visible ha sido tapar con una media sombra o lona verde las paredes que están al borde del colapso.
Esta medida cosmética no solo resulta insuficiente para los vecinos, sino que representa un peligro real para los asistentes ante un eventual derrumbe de las mamposterías dañadas por el paso del tiempo y las inclemencias climáticas.
Galerías en peligro y peligro biológico
Al adentrarse en el cementerio, la situación no mejora. Las galerías municipales, que albergan una gran cantidad de nichos, muestran un deterioro estructural avanzado:
– Fallas de infraestructura: Rajaduras profundas en techos y paredes, desprendimiento de revoques y humedad crónica que compromete la dignidad de las sepulturas.
– Invasión de insectos: Vecinos denunciaron la presencia de panales de abejas asentados en los sectores de nichos, lo que convierte la visita al cementerio en una actividad de riesgo para personas alérgicas, adultos mayores y niños.
“Es una falta de respeto total. No solo da tristeza ver dónde descansan nuestros padres, sino que da miedo caminar por las galerías. Las paredes se caen a pedazos y hay abejas por todos lados”, comentó visiblemente afectada una vecina que intentó acercarse este fin de semana.
La falta de obras de mantención o restauración integral por parte de la Municipalidad ha generado un profundo malestar en la comunidad. por el estado general de abandono han configurado un panorama de desolación absoluta.
Para los chepenses, el cementerio no es un edificio público más; es el lugar donde descansa la historia y los afectos de la ciudad. La comunidad exige que las autoridades municipales pasen de los parches temporales a las soluciones definitivas, garantizando la seguridad de los visitantes y devolviéndole la dignidad a un espacio que nunca debió ser olvidado.



























































