“Había otro amigo que es fanático y enfermo de Boca y de Maradona. Es la pareja de una amiga y es creativo. Yo también en mi vida soy bastante creativa. Empezamos a hacer un centro cultural creativo en un edificio. Fue todo un proceso de laburo donde nos potenciamos mutuamente. En ese cumpleaños se conocieron con Julieta, los presenté y le dije ‘de ella tenemos que hacer algo, de su historia, de su rol como jueza mujer en un mundo machista. Que una mujer y madre haya llegado a un juicio importante”, relató.
En ese sentido, continuó: “Al día siguiente le pregunté si podíamos hacerlo o si era algo imposible. Le repetí que la idea era hacer el rol de jueza, mujer y madre. Yo la vi siempre estudiando en un piso de concreto, que todavía no estaba terminado, pasando frío, con frazadas, vi todo ese proceso. La conozco de siempre”.
“No queríamos hablar del juicio propiamente dicho. Nos interesaba el gancho del juicio para después hablar de la Justicia y de la vida de ella, bajo los ojos y el relato de una mujer jueza que llegó a ese papel tan importante, siendo madre y estudiando mucho”, agregó.



























































