Tras la difusión del reclamo, operarios municipales finalmente se presentaron en el lugar para comenzar con las tareas de reparación de una grave pérdida de agua.

En diálogo con Radio Metro, Oscar, uno de los vecinos damnificados, manifestó que los operarios se encuentran trabajando desde temprano bajo intensas condiciones climáticas. “Con el frío que hace están trabajando, pero se tenía que solucionar este problema porque es mucha el agua que se perdía”, detalló.

“Hay que salir a decir las cosas para que aparezcan las respuestas”

Según pudo conocerse mediante el testimonio del vecino, la justificación preliminar ofrecida por los trabajadores apuntaba a la falta de un repuesto necesario para ejecutar el arreglo en la cañería. No obstante, Oscar no ocultó su malestar ante la demora estructural de la gestión:

“Es lo llamativo, que tenés que salir a decir las cosas para que las respuestas aparezcan o las cosas se hagan”, sentenció el vecino.

El problema de la pérdida de agua, que generaba temor en la comunidad por el “peligro de que ocurra algún accidente”, destapó además una serie de reclamos históricos sobre las condiciones generales del sector.

Durante la entrevista, se apuntó que las falencias van más allá de esta rotura puntual e incluyen:

– Falta de mantenimiento en las calles: Los residentes denunciaron que la arteria principal del lugar muestra un marcado deterioro.

– Ausencia de veredas utilizables: Señalaron que hacia la zona poniente y sobre la calle Güemes la vegetación ha avanzado de forma descontrolada (“lleno de yuyos”), imposibilitando el libre tránsito peatonal.

– Falta de servicios regulares: Se expuso que las máquinas municipales pasan de forma muy esporádica.

“El barrio 3 de Julio está totalmente abandonado”, concluyó el vecino, quien aguarda que los arreglos actuales en las tuberías alcancen una solución definitiva para el bienestar de toda la comunidad.