El sitio estadounidense Politico reportó en las últimas horas que la orden de suspender las entrevistas en embajadas y consulados se mantendrá hasta tanto se analice la actividad en redes sociales de cada candidato o candidata, lo que podría devenir en su aprobación o rechazo.
Trump y sus funcionarios, con el secretario de Estado, Marco Rubio, a la cabeza, atacaron a las universidades como Harvard o Columbia (en Nueva York) por considerarlas “de izquierda” y con un alto porcentaje de activismo a favor del pueblo palestino, entre otros temas de la actualidad.
Las autoridades comenzaron “una revisión de las operaciones y procesos existentes para el análisis y veto de candidatos a las visas para estudiantes y de intercambio”, como consta en un cable reproducido por el sitio británico The Guardian.
Esa revisión sería posible -y exhaustiva- porque en marzo de este año se dispuso la investigación obligatoria de las redes sociales de esas personas con visa de intercambio (tipo F, M y J) y la incorporación a sus legajos permanentes de capturas de pantalla de sus posteos “potencialmente despectivos”, aún cuando hayan sido eliminados.
También se buscará potencial “actividad terrorista” en las redes de estudiantes de intercambio que quieran formarse en Estados Unidos, pero ya no sólo se centrará en discursos contra ese país sino también contra sus aliados, como Israel.
Marco Rubio informó la semana pasada en una audiencia en el Senado que su departamento había suprimido las visas de estudiantes de “miles” de personas, y que “probablemente falten más” por cancelar.
Se calcula que hay arriba de un millón de estudiantes de intercambio en los Estados Unidos, cuya actividad se traduce en una industria de más de U$S 43.800 millones al año, entre trabajos directos e indirectos.
La presencia de estos estudiantes solventa en gran parte a las universidades que los reciben, y que en estos momentos tienen los campus más “ajetreados” en cuestión de oposición política.





























































