“Mi esposa y yo bromeábamos, como solemos hacer“, insistió Macron, citado por el diario francés Le Monde, que también dio cuenta de otra frase del mandatario: “desde hace tres semanas hay gente viendo videos que cree que compartí una bolsa de cocaína, que tuve un mano a mano con un presidente turco y que ahora tengo una disputa doméstica con mi esposa. Nada de esto es cierto”.
Sin embargo, el mandatario no pudo evitar que se viralizara la “gifle conjugale du Professeur”, o “cachetada conyugal de la profesora”, que le dio su esposa, que ni siquiera le quiso dar la mano para bajar del avión en Hanoi.
En el momento, y gracias a la cintura política que suele tener, Emmanuel Macron captó dónde estaba la cámara que lo espiaba, miró de frente y sonrió como si se tratara de una humorada. Pero detrás de escena la pareja presidencial de Francia pareciera estar en medio de un impasse.




























































