El conflicto se agudizó tras la quema de un tablero eléctrico central, un desperfecto técnico que ha dejado a un sector completo del establecimiento a oscuras y sin posibilidad de conectar artefactos básicos. Ante la falta de respuestas inmediatas, delegados gremiales y autoridades escolares han tenido que formalizar los reclamos directamente ante el Ministerio de Educación provincial, luego de que las vías jerárquicas de supervisión no lograran destrabar una solución.
“Hicimos la presentación en el Ministerio para que se solucione este problema grave que arrastra la Escuela 114 desde hace bastante tiempo. Las autoridades se comprometieron a enviar al equipo técnico a la brevedad”, señalaron fuentes vinculadas al reclamo.
La crisis eléctrica expone una situación compleja, ya que el edificio es compartido con el nivel secundario (Colegio Provincial), sin embargo, ambas instituciones lo transitan de manera diferente debido a su infraestructura:
Sector Primario (Escuela 114): Es el más afectado. Al depender del tablero dañado, un área clave de la institución que es donde se encuentras las aulas se encuentra completamente sin luz, limitando el dictado de clases.
Sector Secundario: Aunque cuenta con un tablero independiente que evita el apagón total, la institución padece severos bajones de tensión. El problema se agrava sistemáticamente cuando se encienden las estufas y equipos de climatización en las diferentes aulas, obligando a los directivos a “regular” el uso de la energía por zonas para evitar el colapso del sistema y cortes generalizados.
A pesar de las promesas oficiales de las áreas de infraestructura para hacerse presentes en el lugar y subsanar las falencias, las soluciones definitivas continúan demoradas, obligando a docentes y alumnos a convivir con un sistema eléctrico al límite y parches organizativos para no perder días de clase.



























































