La pol??mica iniciativa de la diputada Paula Urroz (PRO) no cuenta ni con el respaldo de la mayor??a de sus compa??eros de bloque ni de la Comisi??n de Salud de la C??mara Baja.
El proyecto de ley que anula la obligatoriedad de las vacunas, impulsado por una diputada de Uni??n PRO no cuenta con el respaldo de la mayor??a de sus compa??eros de bloque ni de la Comisi??n de Salud de la C??mara baja, asegur?? este jueves el legislador oficialista Sergio Wisky en medio de un fuerte rechazo a la propuesta por parte de las sociedades cient??ficas referentes de pediatr??a, inmunolog??a e infectolog??a.
“El proyecto de pedir un consentimiento informado para aplicar vacunas, incluso las del calendario oficial, es una propuesta personal de la diputada Paula Urroz (PRO), pero no fue debatido ni en nuestro bloque ni en la comisi??n de salud, y en principio la mayor??a tenemos una posici??n contraria”, explic?? Wisky (PRO) miembro adem??s de la comisi??n de salud en la C??mara baja.
Y continu??: “El consentimiento informado es algo que se solicita cuando se trata de una pr??ctica de alto riesgo, que no es el caso de la aplicaci??n de vacunas. En este contexto, pedir esto implicar??a una traba en la accesibilidad de un bien social, porque el beneficio es para toda la comunidad a trav??s del efecto reba??o, esto es, cuanto mayor es la cantidad de personas vacunadas, menor es la carga viral que circula”.
En referencia a si el proyecto tendr?? tratamiento en la comisi??n, el diputado expres?? que “tenemos una agenda prioritaria que est?? muy lejos de este tema”.
Desde que se difundi?? el proyecto, diversas sociedades cient??ficas vinculadas a la pediatr??a, inmunolog??a e infectolog??a como la Sociedad Argentina de Pediatr??a (SAP), la Fundaci??n Hu??sped, la Sociedad Argentina de Inmunolog??a (SAI), la Sociedad Argentina de Infectolog??a (SADI), entre otras, expresaron a trav??s de diferentes comunicados su rechazo a la pol??mica iniciativa.
“Es fundamental recordar a las personas la importancia de las vacunas que, junto al agua potable, son las dos herramientas sanitarias que m??s vidas salvaron en la historia de la humanidad“, indic?? la m??dica Carla Vizzotti, integrante de Hu??sped y ex responsable del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Naci??n.
La especialista record?? que desde que comenz?? la ampliaci??n del Calendario Nacional de Vacunaci??n, que actualmente cuenta con veinte vacunas, “el pa??s logr?? erradicar la viruela, el sarampi??n desde 2000, el s??ndrome de rubeola cong??nita y la rubeola desde 2009, la difteria desde 2006 y el t??tanos neonatal desde 2007”.
“Adem??s -record??- se elimin?? el trasplante de h??gado por causa de virus de Hepatits A, se redujo en un 50 por ciento la internaci??n por neumon??a desde 2012, y un 82 por ciento la letalidad por tos convulsa en neonatos”.
En referencia al proyecto, la especialista sostuvo que “carece de todo tipo de contenido cient??fico”. “Antes que demostrar su eficacia, las vacunas tienen que demostrar su seguridad. Es irresponsable poner esto en duda”.
En el mismo sentido, el m??dico infect??logo Eduardo L??pez, presidente de la Sociedad Argentina de Infectolog??a Pedi??trica y Jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Ni??os Ricardo Guti??rrez, sostuvo que “el proyecto transforma un deber del Estado en un acto voluntario, y de esta manera anula la idea de equidad social que contempla el calendario nacional de vacunaci??n, y a la larga, va a generar inequidad”.
Y concluy??: “Las contraindicaciones que tienen las vacunas est??n contempladas en la propia indicaci??n. Ning??n obstetra indica vacunas virus-atenuado durante el embarazo (por ejemplo contra el sarampi??n, la rubeola o las paperas), pero esto est?? absolutamente delimitado. El proyecto equipara una vacuna aprobada a un f??rmaco en investigaci??n”.




























































