La mujer, quien se maneja en silla de ruedas actualmente, necesita poder viajar a Buenos Aires para poder comenzar su tratamiento y aprender a usar su nueva pierna.
Pero como siempre hizo Gladys, ahora está con el objetivo de vender pañuelos estampados con la imagen del espíritu santo para poder financiar los $500 diarios que le cuesta su estadía en Buenos Aires para comenzar a utilizar su pierna.
Para todos aquellos que quieran colaborar con Gladys para lograr que abandone la silla de ruedas, pueden comprarle sus pañuelos en la puerta de la Cátedral, donde ella permanecerá vendiendo. Ella los vende a voluntad de cada persona.


























































