Al recorrer el costado oeste del Cementerio Municipal de la ciudad de Chepes, la postal dista mucho de la solemnidad que exige el campo santo. Un callejón de tierra lindante se transformó en un basural improvisado donde se acumulan escombros, plásticos, matorrales seco y, lo más preocupante, despojos vinculados directamente con las sepulturas.

Un pequeño ataúd entre la basura
Justo al frente del portón de ingreso de la zona oeste, entre ramas secas y desperdicios urbanos, impacta a la vista el hallazgo de los restos de un féretro de pequeño tamaño. La escena retrata el estado de descuido: la estructura de madera maltrecha, con la figura de una cruz aún visible en la cubierta, descansa junto a la mortaja y los envoltorios descompuestos tirados en la intemperie sobre la tierra árida.

Esta situación deja al descubierto una práctica recurrente y gravísima: los restos de nichos derrumbados o retirados del interior del cementerio no son tratados mediante los protocolos correspondientes, sino que son arrojados de manera indiscriminada al campo lindante.

Restos humanos expuestos al aire libre
Apenas a unos 50 metros de allí, y casi en frente de otro de los accesos laterales del predio, la escena adquiere ribetes aún más perturbadores. Directamente sobre la tierra del callejón yacen expuestos al sol y al viento restos óseos humanos; en particular, fragmentos incompletos correspondientes a dos cráneos humanos.

La presencia de restos óseos a plena vista de quienes transitan por la zona evidencia la falta absoluta de resguardo y consideración higiénico-sanitaria y moral por parte de la administración municipal.

Promesas presupuestarias incumplidas: 3 años sin osario
La presencia de estos restos en la vía pública responde a una falencia estructural histórica: la ausencia de un osario municipal adecuado.

A pesar de que la construcción de un osario oficial figuraba explícitamente en la partida presupuestaria del Ejecutivo Municipal desde el año 2023, han transcurrido ya tres años sin que se haya colocado un solo ladrillo ni ejecutado la obra proyectada. La inacción oficial mantiene a la comunidad expuesta a este tipo de escenas lamentables, reflejando una falta de gestión que hiere la sensibilidad de los vecinos de Chepes.