Al ser entrevistada, la mujer aseguró haber escuchado dos detonaciones cerca de las 9 de la mañana del pasado miércoles y al ingresar, encontró a su hija fallecida arriba de la cama, a su nieto sobre el regazo de ella y en la mano derecha de la joven un arma de fuego.
En una habitación contigua estaba el otro hijo adolescente, de 13 años, a quien Aquino le dejó una carta escrita de puño y letra en la cual le explicó qué la llevó a tomar la decisión, con fecha de septiembre.
Además, indicó el citado medio, hay otros elementos que recabaron los investigadores y que posibilitaban avanzar hacia nuevas hipótesis. En ese sentido, Aquino era víctima de violencia de género y sufría amenazas por parte de sus ex parejas, a una de las cuales denunció en mayo pasado y tendría una orden de restricción.
El padre del bebé fallecido, por su parte, está preso por una causa caratulada como tentativa de homicidio, encubrimiento y robo, que data de 2019, que tramita en la Fiscalía N°5 de Morón, a cargo del mismo fiscal que investiga la muerte de Aquino, Carlos Oviedo.
Pero la relación a la que apuntaban los investigadores es una posterior, también con otro preso, que la amenazó de muerte y con que iba a incendiarle la casa si salía de prisión.
La pista clave para establecer qué ocurrió en las horas previas a la muerte será la apertura del celular de la joven. En ese sentido, los investigadores buscaban esclarecer si estas amenazas, más el embarazo en curso, llevaron a la joven al extremo de matar a su hijo y quitarse la vida.




























































