La disertación estuvo a cargo de la ingeniera Mariela Botella, quien guio la actividad combinando solidez técnica y experiencia en campo. A lo largo del encuentro, Botella desmenuzó cada etapa del proceso: desde la selección estratégica del material vegetal y el uso correcto de las herramientas, hasta aquellos cuidados posteriores invisibles pero determinantes para que dos tejidos vegetales se fusionen con éxito y den vida a una planta fuerte.
Los participantes alternaron entre la teoría y la práctica directa, sumergiéndose en los secretos de una técnica que permite conservar las mejores características de cada especie. Para los productores y entusiastas presentes, aprender a injertar no representó solo un ejercicio agronómico, sino la posibilidad concreta de optimizar sus cultivos, replicar variedades resistentes y asegurar la calidad de sus cosechas.
Más allá de la técnica pura, la jornada se consolidó como una valiosa instancia de articulación e intercambio entre el ámbito universitario y la comunidad productiva. Con esta propuesta, la Delegación de Ulapes reafirma su compromiso con el territorio, transformando la capacitación en herramientas reales, más conocimiento en el terreno y mayores oportunidades para seguir impulsando el trabajo de la región.



























































