En un tiempo signado por la tradición, la fe y la devoción popular que caracteriza al Tincunaco, las puertas del Templo Parroquial se abrieron de par en par para recibir una visita de profunda relevancia comunitaria. Monseñor Dante Gustavo Braida arribó a la localidad para llevar adelante una emotiva jornada pastoral, compartiendo un espacio de oración, reflexión y bendición con los fieles.
La ceremonia trascendió el ámbito estrictamente religioso para convertirse en un verdadero punto de encuentro institucional y social. La comitiva oficial estuvo encabezada por el intendente municipal, Prof. César Uriel Vargas, y la viceintendenta, Prof. Fanny Norma Corzo, quienes asistieron acompañados por integrantes del Concejo Deliberante y miembros del Gabinete Municipal para acompañar este momento de fraternidad.
Durante su mensaje, Monseñor Braida destacó la importancia del Tincunaco como un tiempo propicio para renovar los lazos de unidad, la escucha mutua y la esperanza colectiva. Su palabra firme y cercana resonate en la feligresía, recordando el valor del encuentro fraterno en el acontecer cotidiano del pueblo.
La visita concluyó entre muestras de afecto y gratitud hacia el obispo diocesano por su constante acompañamiento espiritual. Tanto la comunidad parroquial como las autoridades locales celebraron la jornada como un hito de comunión que fortalece el tejido social y la fe compartida.



























































