En enero de 2025, los aviones no tripulados de corto alcance causaron más víctimas que cualquier otra arma en Ucrania, según ha declarado este martes la Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU, por sus siglas en inglés).
El aumento de las bajas causadas por drones de corto alcance, incluidos los que tienen cámaras de “visión en primera persona”, suscita serias preocupaciones sobre el cumplimiento de los principios fundamentales del derecho internacional humanitario. Según los datos verificados por la Misión de la ONU, publicados este martes en su actualización mensual sobre la protección de civiles, al menos 139 civiles murieron y 738 resultaron heridos en Ucrania en enero de 2025.
38 civiles murieron (27%) y 223 resultaron heridos (30%) como consecuencia de los ataques con drones de corto alcance, que lanzaron explosivos contra civiles, a menudo contra sus vehículos privados o contra transportes públicos.
“Los drones de corto alcance suponen ahora una de las amenazas más mortíferas para los civiles en las zonas de primera línea”, afirmó Danielle Bell, responsable de la Misión en Ucrania. “En enero de 2025, los drones de corto alcance mataron e hirieron a más civiles que cualquier otra arma, alcanzando a personas en sus coches, en autobuses y en las calles”.
En enero, el 95% de las bajas causadas por aviones no tripulados de corto alcance se produjeron en territorio controlado por Ucrania. El 5% se produjo en territorio ocupado por la Federación de Rusia.
La Misión en Ucrania también documentó un fuerte aumento de las víctimas civiles como consecuencia del uso de estos drones a lo largo de 2024, con un número de víctimas que se disparó en la última mitad del año.



























































