En una charla con el corazón abierto, el empresario reveló que pensó en quitarse la vida: “Estuve un mes sin salir del departamento. En un mes lo único que pensaba era si tenía huevos de tirarme por la ventana… por el balcón. No lo iba a hacer, pero sentía que esto terminaba”.
“En un momento vienen mis cuñados y me convencen de salir de casa. Bajamos y salimos a caminar. Yo no levantaba la cabeza de piso hasta que alguien dijo: ‘¡Ricky!’. Era Gustavo Yankelevich. Me dijo: ‘Yo no te mandé un mensaje a vos, yo estoy acá porque a mí me mandaron. Es totalmente imposible que yo hubiera estado acá’”, comentó Ricky.
El diseñador recordó que la charla con Yankelevich fue sumamente enriquecedora, y remarcó: “Empecé a compartir historias con alguien que había vivido algo similar. Y ese encuentro no fue algo fortuito”.



























































