“Recogimos datos de corredores profesionales y entrenamos al robot para adaptarse a su paso, su cadencia, su amplitud de paso y su postura para acercarse lo más posible a la de un atleta”, explicó.
Por su parte, el director de tecnología del Centro de Innovación de Robots Humanoides de Beijing, Tang Jian, declaró a la prensa sentirse “muy satisfecho” con la carrera. “Teníamos tres objetivos: quedar en primer lugar, completar la media maratón con un solo robot y finalizar la carrera en menos de tres horas”, completó.
El robot Tiangong logró terminar la carrera y cruzó la línea de meta tras 2 horas, 40 minutos y 42 segundos de carrera, convirtiéndose en el primero en completar una media maratón en un entorno urbano real.
Desarrollado por la empresa china Humanoid lideró desde el inicio una carrera concebida como escaparate de capacidades técnicas y ensayo general para el futuro. Diseñado con estructura ligera, piernas largas y refrigeración mejorada en sus articulaciones, recorrió los 21 kilómetros con una velocidad media de entre 7 y 8 km/h, según declaró su equipo al finalizar la competencia.
El reto no fue totalmente autónomo, ya que el robot cambió de batería tres veces y se cayó una vez por un fallo energético, y la salida fue escalonada: Tiangong partió primero, seguido del robot N2 de Noetix y del DroidUp, que lideraron la competición durante todo el recorrido.




























































