El acusado de matar a las hermanas Pyrhia Sarusi y Lily Pereg en Mendoza hizo una insólita solicitud desde el penal en el que está alojado. Las autoridades se la negaron.
Gilad Pereg está preso por los asesinatos de su madre y de su tía. Desde que es investigado por la desaparición de las mujeres israelíes, todas sus reacciones fueron extrañas y en los últimos días volvió a llamar la atención de las autoridades judiciales al pedir ver el cuerpo de su mamá. Antes, y de forma insistente durante estos días, preguntó por sus gatos.
El jueves pasado, el acusado fue trasladado desde la cárcel de San Felipe, en Mendoza, hasta la Unidad Fiscal de Homicidios, en donde la fiscal Claudia Ríos le notificó una modificación en su imputación ya que el crimen de su tía Lily Pereg se caratuló como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, al corroborar tras la autopsia que había sido atacada con tres disparos. Antes estaba calificado como homicidio simple.


Además, el detenido preguntó por sus gatos y reiteró que quiere que se los lleven a la cárcel. Algo que tampoco sería posible y las autoridades le aseguraron que los animales estaban bien en un refugio.



























































