La mujer continuó su ira verbal en el transporte y gritaba “la gente es una mierda”, a lo que destinataria de su furia le respondió: “ya me tenés cansada, tengo que ir al hospital y me estás haciendo llegar tarde”. Ahí es que la agresora se incorporó, caminó hasta ella y la golpeó en la cara, con el chofer filmando toda la escena.
A medida que transcurrían los minutos y la formación avanzaba, otras personas se sumaban al debate, lo que llevó al chofer a detener el vehículo. “Paré y les pedí a todos que se calmaran para poder seguir con el viaje. Casi todos me hicieron caso, excepto la mujer que había decido increpar a la dueña del perro. Seguía insistiendo en que los perros tienen derechos y hay que respetarlos. Finalmente, una pasajera se cansó, la encaró y pidió que se bajara”, relató el conductor.
“Fue entonces que la mujer le respondió diciéndole que no se iba a bajar y empezaron a pegarse entre ellas”, completó. Frente a tal escenario, Eduardo atinó a detener el colectivo una vez más y les pidió a casi todos los pasajeros que se bajaran -excepto a las dos mujeres que se habían peleado entre ellas.
Acto seguido, se comunicó con el inspector de la línea y luego con la Policía bonaerense para informar sobre la situación.
“Y de un momento para el otro, mientras estaba esperando que arribaran las fuerzas de seguridad, un hombre se sube a la formación. Empezó a hablar con la mujer que increpó e insultó a todo el mundo. Después me miró y procedió a amenazarme. Me dijo que no sabía con quién me estaba metiendo y que iba a hacer todo lo posible para que me echaran del trabajo. Entonces decidí prender el celular y grabarlo. Y él me tiró gas pimienta”, detalló Eduardo.
El colectivero descendió de la unidad e intentó huir del agresor sin éxito: “Cuando bajó de la unidad, procedió a darme golpes de puño”. “Gracias a Dios apareció un compañero de otra unidad, vio lo que estaba pasando, corrió a auxiliarme e hizo que el violento escapara”.
Luego del violento ataque que sufrió, Eduardo realizó la denuncia correspondiente en la comisaría y aguarda a que el agresor sea identificado.




























































