Personal de la Comisaría 10ma de la Unidad Regional X ingresó a la casa por orden del juez de Instrucción 6, Ricardo Walter Balor, y entonces se confirmaron las sospechas: la mujer estaba muerta. Luego se supo que llevaba unos cuatro días sin comunicarse con su familia.
El cuerpo de Sosa, que se encontraba en avanzado estado de descomposición, fue trasladado a la morgue judicial para una autopsia. Mientras tanto, sus perros están alojados en la Brigada de Canes de la Policía en el barrio Santa Rosa de Posadas.
La Policía Científica de Misiones investigó la escena por si acaso pudiera haber pistas sobre un supuesto crimen, aunque se encontró la billetera de Sosa con sus documentos, dinero y objetos personales.
La casa tampoco parecía alterada más allá de la presencia de los 40 perros que deambulaban por el terreno, por lo que se supone poco probable que haya sido víctima de un robo.
Vecinos de la zona lamentaron la muerte de Sosa, quien era muy valorada por su labor como rescatista de animales, en especial de perros.




























































