Esta escalada se da además en momentos en que el mundo sigue de cerca la llegada de tropas norcoreanas para sumarse a la ofensiva rusa. Tras esto el gobierno de Joe Biden autorizó a Kiev a usar los misiles de largo alcance estadounidenses.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, sostuvo que el ataque con el sistema de misiles ATACMS demuestra que los países occidentales desean “escalar” el conflicto. “Consideramos que se trata de una nueva fase de la guerra de Occidente contra Rusia y reaccionaremos en consecuencia”, advirtió Lavrov en conferencia de prensa durante la cumbre del G20 en Brasil.
En medio de esta escalada el presidente ruso Vladimir Putin firmó un decreto que permite a Moscú utilizar armas nucleares contra Estados no nucleares, como Ucrania, si cuentan con el apoyo de potencias nucleares, como Estados Unidos. El documento amplía los supuestos para utilizar sus armas nucleares, entre los que figura el lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia.
China intenta bajar la tensión
Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido condenaron el martes el decreto nuclear de Putin calificándolo de “irresponsable”. En tanto, China, estrecho aliado político y económico de Rusia, llamó el miércoles a aliviar la tensión.
“En las circunstancias actuales, todas las partes deben mantener la calma y ejercer la moderación, trabajando juntas a través del diálogo y la consulta para aliviar las tensiones y reducir los riesgos estratégicos”, afirmó el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, tras ser consultado por el decreto de Putin.
“La postura de China de alentar a todas las partes a desescalar la situación y comprometerse con una resolución política de la crisis ucraniana permanece inalterada”, agregó y aseguró que “China seguirá desempeñando un papel constructivo”.































































