En ese primer paso de la tregua, que duraría unos 42 días, Hamas entregaría a mujeres, niños y personas enfermas a cambio de los prisioneros palestinos que son retenidos por Israel.
Luego empezaría una segunda etapa de 42 días de negociación para lograr la liberación del resto de los rehenes a cambio de la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel del territorio de la Franja de Gaza.
Como última etapa, de igual duración a las anteriores, el plan es que se normalice el ritmo de vida entre Israel y la Franja de Gaza, y que Hamas entregue todo su armamento a pedido de Israel.
El jefe de Hamas, Ismail Haniyeh, había informado al primer ministro de Qatar y al jefe de inteligencia de Egipto de que había aceptado su propuesta, pero en el mismo día el gobierno de Tel Aviv anunció un posible ataque a Rafah (en Egipto, cerca de la frontera con la Franja de Gaza) por el que hubo que evacuar a unas 100.000 personas.
Un funcionario israelí afirmó a su turno que esa tregua era una versión “suavizada” de una propuesta egipcia que incluía conclusiones “de gran alcance” que Israel no puede aceptar.
“Esto parece ser una artimaña destinada a hacer que Israel parezca el lado que se niega a un acuerdo“, declaró el funcionario israelí, que habló bajo condición de anonimato con la agencia Reuters.




























































