Sin embargo, entre tanta tristeza, el amor prevalece. Facundo, en su corta existencia, le dejó enseñanzas que nunca olvidará. “Con el tiempo entendí por qué querías a todos cerca. Lograste tu misión: una vida breve, pero no común, sino la de un bebé especial que nos llenó de amor”, recordó. En sus palabras evocó las miradas cómplices, la conexión única de amamantarlo, su inagotable necesidad de ser abrazado, su rechazo a la cuna.
Y una confesión: “Nunca en estos 17 años pude volver a ver un video tuyo, y hoy tampoco fue fácil”. Pero esta vez quiso hacer algo distinto. En lugar de sumirse en la tristeza, eligió celebrar. “Decidí homenajearte, recordar tu presencia en nuestras vidas y compartirlo con quienes no te conocieron, para que sepan quién eras y quién seguís siendo, donde quiera que estés. Te amo”.




























































