C??mo un c??digo que sali?? de la arena de una playa transform?? el comercio

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Hay dos maneras de contar esta historia.
La primera describe uno de esos momentos cl??sicos de brillantez inventiva.
En 1948, Joseph Woodland, un estudiante de posgrado del Instituto Drexel en Filadelfia, Estados Unidos, estaba d??ndole vueltas a una cuesti??n que le hab??a planteado un comerciante local: ??habr?? alguna manera de acelerar el pago en sus tiendas automatizando el tedioso proceso de registrar la transacci??n?
Woodland era un joven inteligente. Durante la guerra hab??a trabajado en el Proyecto Manhattan, el que desarroll?? la bomba at??mica. Y, al otro lado del espectro, tambi??n hab??a dise??ado un sistema mejorado para tocar m??sica de ascensor.
Pero este acertijo lo ten??a perplejo.
Hombre vestido de ejecutivo arriba y traje de ba??o abajo mirando a la playa al lado de un muro con cuestiones comerciales.Derechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLlev?? su problema a la playa.
En una visita a sus padres en Miami Beach, se sent?? en la playa a pensar, mientras jugaba distra??do con la arena, dej??ndola caer entre sus dedos.
Cuando su mirada se pos?? en los surcos y crestas que su juego hab??a dejado en la arena, se le ocurri?? algo.
As?? como el c??digo Morse usa puntos y l??neas para transmitir un mensaje, se pod??an usar l??neas delgadas y gruesas para codificar informaci??n.
Una diana con rayas de cebra pod??an describir un producto y su precio en un c??digo que una m??quina pudiera leer.

De diana a rect??ngulo

Con la tecnolog??a de la ??poca era posible realizar la idea, pero era costoso.
No obstante, el avance de las computadoras y la invenci??n de las m??quinas de rayos l??ser la hizo m??s realista.
El sistema de las rayas que se escanean fue independientemente redescubierto y refinado varias veces a lo largo de los a??os.
En los a??os 50, el ingeniero David Collins le estamp?? l??neas delgadas y gruesas a los vagones del tren para que pudieran ser identificados por medio de la lectura autom??tica de un esc??ner.
Diana blanco y negroDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionDos d??cadas despu??s de ese d??a en la playa, pas?? de ser una diana a un rect??ngulo.
A principios de los a??os 70, al ingeniero de IBM George Laurer se le ocurri?? que un rect??ngulo ser??a m??s compacto que la diana que hab??a dise??ado Woodland y desarroll?? un sistema que usaba l??seres y computadoras tan r??pido que pod??a procesar bolsas de productos con s??lo pasarlas sobre el esc??ner.
Los garabatos en la arena de Joseph Woodland se hab??an convertido en una realidad tecnol??gica.
Mano con arena corriendo entre los dedosDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionJugando distra??do ide?? esa marquita que tanto conocemos.

La otra

Pero hay una segunda forma de contar la historia. Es tan importante como la primera, s??lo que es mucho m??s seca.
En septiembre de 1969, miembros del comit?? de sistemas administrativos de la Asociaci??n de Fabricantes de Productos Alimenticios (GMA por sus siglas en ingl??s) se reunieron con sus equivalentes de la Asociaci??n Nacional de Cadenas de Alimentaci??n de Estados Unidos (NAFC por sus siglas en ingl??s).
Lugar de la cita: un motel en Cincinnati.
El tema de la reuni??n: tratar de llegar a un acuerdo entre los productores de alimentos del GMA y los vendedores de alimentos de la NAFC sobre un c??digo para los productos.
Ventana de c??digo de barrasDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLa otra historia transcurre en el encierro, no al aire libre en la playa.
La GMA quer??a un c??digo de 11 d??gitos, que englobara varios tipos de etiquetas que ya estaban usando.
La NAFC quer??a uno de 7 d??gitos, que pudiera ser le??do por sistemas m??s sencillos y baratos en la caja.
No se pudieron poner de acuerdo y se fueron frustrados.
Tom?? a??os de delicada diplomacia -e innumerables comit??s, subcomit??s y ad hoc comit??s- hasta que finalmente la industria estadounidense de alimentos acord?? un est??ndar para el Universal Product Code o C??digo Universal de Producto (UPC).

M??s crucial de lo que uno pensar??a

Ambas historias se hicieron realidad en junio de 1974, en la caja de pago del supermercado Marsh de la ciudad Troy en Ohio, cuando una asistente de caja de 31 a??os de edad llamada Sharon Buchan escane?? un paquete de goma de mascar Wrigley’s, registrando autom??ticamente el precio de US$0.67.
La venta del chicle fue la presentaci??n en sociedad del c??digo de barras.
Goma de mascar Joicy Fruit de Wringley'sDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionUna caja de chicles hizo historia.
Tendemos a pensar en ese rect??ngulo con l??neas como una mera herramienta tecnol??gica para ahorrar dinero: le ayuda a los supermercados hacer sus negocios m??s eficientemente, y a nosotros tambi??n, pues eso se traduce en precios m??s bajos.
Pero hizo mucho m??s y esa es la raz??n por la que la segunda manera de contar la historia es tan importante como la primera.
Ese c??digo de barras cambi?? el equilibrio del poder en la industria alimentaria.
Es por eso que todas esas reuniones de los comit??s eran necesarias; es por eso que la industria de venta de alimentos s??lo pudo aceptar finalmente la propuesta cuando los t??cnicos que iban a esos comit??s fueron reemplazados por los jefes de sus jefes: los directores ejecutivos.
Era mucho lo que estaba en juego.
A medida que pasaba el tiempo se fue haciendo evidente que el c??digo de barras iba a inclinar la balanza a favor de cierto tipo de comerciante.
Para los negocios familiares peque??os, adoptar el sistema era una soluci??n cara a problemas que realmente no ten??an.
Globo terr??queo empacado y con marquilla de barras y palabra Derechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionEl ubicuo c??digo cambi?? el mundo.
Por su parte, los grandes supermercados pod??an contrarrestar el costo de los esc??neres pues vend??an muchos m??s productos.
Y las ventajas eran m??ltiples: las filas eran m??s cortas en las cajas; el inventario m??s f??ciles de hacer; evitaba los robos que una caja manual facilitaba (el asistente pod??a meterse el dinero al bolsillo mientras que si ten??a que escanear los productos, no). Y, en una d??cada de alta inflaci??n en EE.UU., el c??digo de barras les permit??a cambiar los precios de los productos sin tener que etiquetar cada ??tem.
La marquilla blanca y negra se tom?? la industria minorista y, con ella, los grandes detallistas se expandieron en los 70 y 80.
La llegada de un gigante
Con la posibilidad de automatizar el inventario y hacerle seguimiento, el costo de ofrecer una amplia gama de productos se redujo. Las tiendas en general y los supermercados en particular empezaron a vender desde flores hasta aparatos electr??nicos.
Manejar una operaci??n diversa y log??sticamente compleja a gran escala se hab??a vuelto mucho m??s sencillo gracias al c??digo de barras.
Quiz??s la m??s alta expresi??n de ese gran cambio lleg?? en 1988, cuando la tienda de departamentos de descuentos Wal-Mart decidi?? empezar a vender comida.
Cami??n de WalmartDerechos de autor de la imagenCREATIVE COMMONS
Image captionA finales de Walmart ten??a 11.593 tiendas y clubes en 28 pa??ses bajo un total de 63 nombres. Mientras que en EE.UU., Canad??, M??xico y Centroam??rica mantiene el nombre de Walmart; en Reino Unido, por ejemplo, se llama Asda.
Se convirti?? en la cadena de alimentos m??s grande de Estados Unidos y de lejos el mayor minorista del planeta, casi tan grande como sus cinco m??s cercanos rivales juntos.
Wal-Mart fue uno de los primeros en adoptar el c??digo de barras y ha seguido invirtiendo en log??stica y administraci??n de inventarios computarizada de punta.
Se convirti?? en un importante portal entre los fabricantes chinos y los consumidores estadounidenses.
El haber acogido la tecnolog??a le ayud?? a crecer hasta una escala tan vasta que puede mandar compradores a China y comisionar productos baratos en vol??menes tan altos que le permite a manufactureros chinos establecer l??neas de producci??n completas para un s??lo cliente: Wal-Mart.

Esa peque??a y genial obra

Pie de beb?? marcado con c??digo de barrasDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLa contracultura reconoce al c??digo de barras como un s??mbolo relevante.
Los amantes de la tecnolog??a celebran con raz??n el momento de inspiraci??n que tuvo Joseph Woodland cuando jugaba l??nguidamente con sus dedos en la arena.
Pero el c??digo de barras no es s??lo una manera de comerciar m??s eficientemente; es tambi??n algo que estableci?? qu?? tipo de comercios pueden ser eficientes.
Por eso se convirti?? en un s??mbolo de las fuerzas del capitalismo impersonal global tan fuerte que termin?? us??ndose para protestar contra lo que simboliza.
Desde los a??os 80 ha habido gente que registra su oposici??n al sistema tatu??ndose una barra de c??digo.
Entonces, s??, esas distintivas l??neas blancas y negras son una peque??a y genial obra de ingenier??a.
Sin embargo vale la pena recordar que esa peque??a y genial obra de ingenier??a cambi?? la manera en la que encaja la econom??a mundial.
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Lo que acabo de ver es..
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