Las autoridades policiales deberán tomar cartas en el asunto de manera urgente, ya que la situación no da para más, y es que no tan solo está en riesgo la integridad de quienes a diario y diversas horas del día viajan con derivaciones desde nuestra ciudad hacia la capital y viceversa, sino que de todos aquellos que transitan por ruta 29.
En la tarde de este miércoles, otra de las ambulancias del nosocomio, que se dirigía a una derivación, se topó nuevamente con animales sueltos, en esta oportunidad dos burros que se encontraban en la cinta asfáltica y por los cuales el chofer debió detener su marcha prácticamente a cero para que estos se “corran” hacia la banquina y poder continuar viaje.
El encuentro de estos animales se dio nuevamente a la altura de la localidad de Ñoqueve, prácticamente a la misma altura de donde se produjo el accidente del otro rodado hace un par de días atrás. Por fortuna, o gracia divina, en los últimos siniestros viales no se han tenido que lamentar víctimas fatales, solamente daños materiales, pero no se puede esperar a perder una vida para que recién alguien tome las acciones que se debería para prevenir estos hechos.



























































