Madre de cuatro hijos —entre ellos una bebé sumamente pequeña—, Yohana alzó su voz a través de los medios para denunciar que lleva largos meses pidiendo asistencia municipal para colocar una puerta y una ventana en su hogar, sin obtener ninguna solución.
Vivir a la intemperie, con aberturas precarias o directamente inexistentes, se ha convertido en una pesadilla constante. Con la llegada del frío, sus hijos sufren las consecuencias directas de la falta de infraestructura básica.
“Cuando hace frío, mi hija se sonaba de frío, la tenía que tener bien tapada… Ya no sé qué hacer, cómo pedir ayuda para la puerta y la ventana. Me cansé de pedirle a la municipalidad”, expresó con angustia y cansancio tras innumerables gestiones sin respuestas.
Presiones políticas y la censura del reclamo
La situación de desamparo se vio agravada por cuestionamientos políticos. Hace aproximadamente cuatro meses, tras visibilizar su situación mediante una publicación en busca de ayuda, recibió recriminaciones por parte de allegados al poder. Le exigieron que borrara los reportajes y publicaciones bajo el argumento de que “no podían figurar” esas carencias, priorizando la imagen política por sobre la urgencia social.
Sin embargo, Yohana denuncia la total asimetría en el trato: cuando acude a solicitar un bolsón de alimentos o asistencia concreta, la respuesta es siempre la misma: nunca hay recursos disponibles. Ante el bloqueo sistemático y la falta de alternativas, recurrir a los medios radiales fue su único camino para visibilizar su desesperación.
La ausencia de los representantes
El reclamo también apunta directamente contra la clase dirigente. Por un lado, la vecina señaló que al diputado Cristian Pérez no se lo ve desde las épocas de elecciones; los mensajes enviados a su teléfono quedan sin responder y el contacto directo es completamente nulo. Por otro lado, lamenta los prejuicios de quienes cuestionan sus necesidades cotidianas desde el desconocimiento de su realidad.
Hoy, el pedido de Yohana es elemental y urgente: reclama a las autoridades municipales una puerta y una ventana para resguardar a su familia, además de atender problemas internos como una mesada rota, exigiendo que las promesas de campaña dejen de ser letra muerta y se conviertan en soluciones reales.



























































