Cerca de las 21 horas del pasado viernes, un hombre de 33 años que se encontraba detenido en la comisaría protagonizó un hecho que alarmó a los uniformados al manifestar que se sentía mal, por lo que es trasladado al nosocomio local en el patrullero policial.
En el hospital se le realizó una placa radiográfica para determinar las causantes del dolor que presentaba la persona, constatando que se había tragado un tornillo.
El detenido se encontraba fuera de peligro y finalmente fue entregado a un familiar.



























































