Como consecuencia de las falencias en la salud pública y por persecuciones personales de sus mismos colegas, un médico de Chepes analiza dejar su cargo en el hospital Luis Pasteur.
Se trata del doctor Nicolás Molina, quien en diálogo con Multiplataforma Fénix, reconoció que quiere irse.
“Hace dos años que estoy trabajando, con una promesa de vivienda que nunca se cumplió, porque ahora me dicen que tengo que tener tres de residencia para obtenerla”, señaló.
En el mismo marco, consideró que “no se valora a un médico que trabaja en el interior, en condiciones que no vale la pena mencionarlas”, y puso como ejemplo un caso, en el cual un 1 de enero tuvo que trasladar a un joven paciente, sin aire, ni oxígeno. “Faltan ambulancias en condiciones”, aseguró.
También habló de una persecución y apuntó contra otros médicos. “Hay colegas que no cumplen con los horarios que tienen que cumplir, no se cumplen las guardias”, denunció. “La jefa de personal me pidió que firmara una planilla de entrada y salida, pero hay que ser equitativos y justos, que todos firmemos”, agregó.
Molina contó que llegó a Chepes con el nombramiento del gobernador, pero señaló que “nunca me sentí apoyado por las autoridades”. “Mi esposa también sufrió una persecución, era jefa de personal, y se la acusó de disturbios en el hospital y violencia de género”, agregó.
El profesional aseguró que “la ministra tiene conocimiento y nunca nos dio una solución. Sentimos que hay una persecución. Se hace política en salud y no hay una política de salud”, reclamó y enfatizó que “cuando se trasladan los pacientes a capital por a falta de recursos en los hospitales del interior, a veces hay que esperar que en la guardia que reciban los pacientes”.


























































