Las autoridades hablan de mejor comunicación, de video-conferencias, de historias clínicas digitales y sistemas de consultas con avanzados sistemas de informatización, pero en Chepes el hospital es un reflejo claro de que todo eso parece estar a años luz de llegar a nuestro departamento.
Los certificados médicos que los profesionales extienden a sus pacientes, ahora se hacen literalmente en “pedazos” de papel que aparentemente pertenecen a máquinas de calcular, y que ni siquiera se tomaron la molestia de cortarlos prolijamente para que se presenten ante los organismos o las autoridades que lo requieran. Si bien es cierto que el “hábito no hace al monje”, como dice un famoso refrán, también es valedero que la impresión es la que cuenta, y en este caso la misma es muy pobre ante los ojos de quién recibe la certificación emitida por la máxima institución sanitaria en todos los llanos sur.
Tal vez las autoridades provinciales que hablan de gestionar aparatología de última generación, también debieran iniciar trámites para conseguir impresoras y equipos de computación para que el trabajo se muestre más ordenado, o de última solo resmas de papel para que se corten prolijamente y se entreguen a quienes asisten a la institución.
Es una imagen muy pobre la que queda de nuestro hospital cada vez que se emite algún certificado de esta manera, no estamos avanzando, al contrario todo parece ir en reversa, y en cualquier momento hasta una servilleta podrá ser elemento para recetario o certificado médico.



























































