La última vez que hubo una sesión ordinaria fue el pasado 7 de agosto y antes de ello fue en el mes de junio, dejando en claro que si por algún motivo en particular no se sesiona el día estipulado por ellos mismos, la sesión ordinaria, no pasa para la siguiente semana, sino que se traslada a los 15 días posteriores. Así con esta metodología, todo el mes de Julio no hubo sesión en el Concejo Deliberante Departamental.

Esta metodología de trabajo de los ediles cuyos sueldos mensuales superan los $700.000 pesos mensuales, según lo expresó el concejal Cortez, ha traído varios inconvenientes no solo en la falta de legislación acorde a la realidad social que se vive en el departamento, sino también que muchas fiestas y eventos pasaron al olvido por ser atemporales para poder ser declarados en alguna ordenanza.

Así cada día queda más alejado el compromiso que expresó el vice intendente Miranda de querer “Jerarquizar” al Concejo Deliberante, sin sumar que la mayoría de los proyectos presentados, sobre todo por el grupo oficialista de concejales son proyectos de Declaraciones y no así proyectos que mejoren o cambien la calidad de vida de los vecinos de todo el departamento.

¿Seguirán así los pocos meses que le quedan a este 2024? solo el tiempo lo dirá.