Oviedo explicó que la medida se ampara en la autonomía universitaria y en el estatuto de la casa de estudios. Precisó que el aporte es único para quienes ingresan y que permite anotarse en más de una carrera sin volver a pagarlo. Agregó que la inscripción se mantiene abierta con flexibilidad hasta fin de año y que el trámite no queda excluido si aún faltan papeles del secundario.
Según los datos oficiales, hay unos 2.400 preinscriptos y cerca de 11 por ciento ya abonó la contribución. La universidad cruzará el sistema de alumnos con los comprobantes para transparentar lo recaudado y su aplicación. Ante el pedido de rendición pública, el vicerrector afirmó que informarán montos y destinos para sostener la confianza de la comunidad.
El funcionario detalló que los fondos se orientarán a becas, seguros para prácticas, viajes académicos y mantenimiento. Enumeró obras recientes en baños e iluminación, el plan de aires acondicionados para el verano y la recuperación del parque automotor para traslados estudiantiles. También señaló que la fundación universitaria pasó de un déficit de 100 millones a 15 millones tras ordenar gastos y absorber personal a planta de la UNLaR.
Sobre el contexto financiero, indicó que el presupuesto nacional reconducido y los refuerzos quedan cortos frente a costos en dólares y repuestos. Por eso, la universidad busca mayor autogestión para no depender solo de transferencias. “La plata tiene que volver a los estudiantes”, sostuvo, y prometió publicar números y prioridades por carrera.



























































