Ocurrió en el barrio Los Girasoles, donde los juegos de la plazoleta fueron cortados con una amoladora. Aparentemente, la mujer denunciada se enojó con los adolescentes que hacían un mal uso y se los llevó a su casa.
Una insólita decisión fue denunciada en Multiplataforma Fénix por María, una vecina del barrio Los Girasoles, que se encuentra en la zona sur, al lado de la escuela N° 410.
En ese sentido, María relató que había hamacas, subi-baja y otros juegos, que la mujer se llevó a la casa de su hija, y además indicó que ella ni siquiera vive en el barrio.
Sobre el motivo de la curiosa decisión, explicó que la mujer estaba enojada y había discutido con los adolescentes que hacían un uso incorrecto de esos juegos. “No estoy de acuerdo con esta solución de sacar los juegos”, dijo María, quien se mostró muy molesta por la situación.



























































