El dato, extraído del Censo 2022, muestra que cuatro de cada diez habitantes de La Rioja no tienen obra social, prepaga ni plan estatal. Casas explicó que esta situación se agrava en los departamentos del interior, donde la falta de servicios básicos y la precariedad laboral profundizan el problema. “En Arauco, por ejemplo, el 52% de las personas no tienen cobertura de salud; le siguen Rosario V. Peñaloza y San Martín con 51%, e Independencia y Felipe Varela con 49%”, detalló.

El especialista señaló que la principal causa está relacionada con la alta informalidad laboral: “Cuando alguien trabaja en el mercado informal, no realiza aportes y, por ende, no accede a la cobertura. Esta carencia solo se reduce cuando las personas llegan a la jubilación y entran en el sistema del PAMI”.

Casas también planteó dudas sobre la calidad del servicio de la obra social provincial Apos, al señalar que sus deficiencias afectan a gran parte de quienes sí cuentan con cobertura. “Muchos reclamos apuntan a que no brinda prestaciones comparables con las obras privadas, lo que deja al usuario en una situación de vulnerabilidad”, sostuvo.

En su análisis, el economista destacó que el Estado provincial, siendo el principal empleador, tiene una gran responsabilidad en revertir la informalidad. “Si el mayor empleador tiene trabajadores sin cobertura, ahí está el núcleo del problema”, advirtió. Según los datos comparativos, La Rioja se ubica cerca de provincias como Chaco, Salta y Misiones, y solo por debajo de Santiago del Estero y Formosa, que encabezan el ranking de falta de cobertura sanitaria en el país.