Río de Janeiro es la cuna política del clan Bolsonaro y el lugar donde el presidente edificó su carrera política, defendiendo a los policías acusados de gatillo fácil y justificando la existencia de milicias parapoliciales para enfrentar, fuera de la ley, al crimen organizado como el narcotráfico.
“A Waguinho lo amenazaron, fueron a amenazar a sus secretarios municipales, vino un comisario de la Policía Federal a decir que iban a detenerlo. Waguinho recibió llamadas desde Brasilia. A partir de ahora todos los intendentes de la Baixada Fluminense que nos apoyan no lo harán público”, aseguró Ceciliano a la cadena GloboNews.
El dirigente del PT que está organizando la visita de Lula a Rio -que incluye recorridas el miércoles por las favelas Rocinha y Complexo do Alemao- destacó la importancia de Waguinho entre el público evangélico debido a que en la primera vuelta pastores bolsonaristas ordenaron controlar a la población para preguntarle a quien iba a votar.
La región es dominada por las milicias parapoliciales y tradicionalmente fue un reducto del PT, pero hace una década la política vinculada a las iglesias evangélicas ganó notoriedad.
Waguinho es considerado importante para recuperar puntos para Lula en el estado de Río de Janeiro debido a que su esposa, Daniela Mote, fue la diputada más votada el 2 de octubre.



























































