El papa Francisco donó su papamóvil, el mismo vehículo desde el que saludó y estuvo cerca de millones de fieles en todo el mundo desde que inició su pontificado en 2013, para que sea transformando en una unidad sanitaria móvil para los niños de Gaza. Se trata del último regalo que ordenó el Pontífice antes de su muerte, según informó Vatican News.“Era su último deseo para el pueblo con el que había mostrado tanta solidaridad a lo largo de su pontificado, especialmente en los últimos años”, expresaron este lunes.
En sus últimos meses de vida, el Papa confió la iniciativa a Cáritas Jerusalén, con el fin de responder a la grave crisis humanitaria que padece el pueblo de la Franja de Gaza, donde cerca de un millón de niños fueron desplazados con motivo de la guerra con Israel.