Por lo que se ve en las imágenes captadas por la cámara de seguridad, Diego acompañó a su hija para que se siente en el asiento trasero. Hasta ahí, todo normal. Pero, la situación iba a cambiar drásticamente apenas el padre de la niña entró al auto.
En menos de cinco segundos, otro automóvil llegó de manera abrupta y le bloqueó la salida. Del auto recién llegado bajaron cuatro personas, que de manera muy violenta y portando armas abrieron las puertas del vehículo bloqueado e hicieron descender a las sorprendidas víctimas.
La reacción de Diego y su hija, estremece. Sin oponer ningún tipo de resistencia, el padre de la niña quedó arrodillado en la vereda mirando la triste secuencia del despojo. Uno de los delincuentes le dio un culatazo en la cabeza.
Mientras que la nena rodeó de manera dubitativa el auto familiar y culminó junto a su papá, que continuó sin reacción, allí arrodillado, en la vereda.




























































