En primera instancia, le extirparon los tejidos dañados y “requirió hemodiálisis por lesión renal aguda”. Días más tarde y tras ser repatriado a los Países Bajos, la víctima debió someterse a una cirugía estética: le extrajeron un injerto de la ingle para reemplazar el tejido del pene que había sido mordido.
De acuerdo al citado medio, el caso del holandés es el primero que se registra de mordedura de serpiente en los genitales, ya que por lo general muerden en las extremidades de las personas que circulan por el lugar donde se encuentran.




























































