Alejandra Garay es la madre de una joven de 16 años, que denunció que el año pasado fue víctima de un abuso sexual, pese a lo cual, el acusado sigue libre.
Alejandra dialogó este jueves con medios capitalinos, donde contó que el abuso ocurrió el 2 de mayo del año pasado, en la localidad de Ulapes, cuando su hija fue a visitar a un amigo que vive a la vuelta de su casa.
“El abusador ahora es mayor (tiene 18 años), pero le dieron la prisión domiciliaria porque era menor de edad en el momento que se produjo el abuso”, contó la mujer.
“La justicia no da respuestas de nada. Le dieron prisión domiciliaria y está a doscientos metros de mi casa”, se quejó la madre.
Alejandra Garay contó que dio cuenta del abuso, porque su hija llegó golpeada a la casa, al preguntarle que le había pasado y ella le contó del abuso.
La mujer remarcó que a su hija nunca le hicieron una cámara Gesell, pero que le realizaron pericias psiquiátricas y médicas que demostraron el abuso.
“Mi hija está con tratamiento psicológico y psiquiátrico. Tiene días que está bien y otros que está mal. Yo también estoy con tratamiento psiquiátrico desde que me separé hace cinco años”, relató sobre las consecuencias que sufren por el hecho, y agregó que debido a ello, su hija también tuvo que abandonar los estudios. “Tuvo crisis de pánico y tuvo que abandonar la escuela”, indicó.
Sobre sus quejas contra la justicia, remarcó que “hace dos meses que no se nada de la causa”, y enfatizó que “en Ulapes pasaron muchos casos que quedaron en la nada, con la excusa que por la pandemia no se puede hacer nada”.
La mujer agregó que además del abuso y las consencuencias que ello conlleva, su hija tiene que padecer un hostigamiento. “Mi hija se tuvo que ir a otro lado, para poder vivir tranquila, porque vive sufriendo acoso y burlas en las redes sociales”.
“Tengo tanta bronca que los culpables anden como si nada, da mucha impotencia ver al abusador de mi hija en su casa como si nada”, concluyó.



























































