Minutos después del incidente, la Policía detuvo a una persona que abriese fuego contra un agente, aunque por el momento no fue confirmado que se tratase del mismo tirador.
El siniestro ocurrió horas más tarde que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunciara una serie de medidas de alcance limitado para atajar la violencia con armas de fuego en su país, y exigió al Congreso que deje de tolerar un problema que describió como una “vergüenza a nivel internacional”.
“La violencia armada en este país es una epidemia. Y es una vergüenza a nivel internacional”, denunció el presidente de Estados Unidos.



























































