La mujer logró recuperar la conciencia e inmediatamente le pidió ayuda a una vecina. Mientras la mujer le trataba de detener el sangrado, apareció también Olivares, pidiendo disculpas y suplicando que no llamaran a la policía, mientras limpiaba las manchas de sangre en el piso.
Ante la gravedad de la situación, la vecina llamó al 911 y Olivares quedó detenido y la víctima recibió asistencia médica.
El caso de violencia de género fue elevado a la fiscalía y en un juicio abreviado ambas partes acordaron una pena de 1 año en prisión condicional para el agresor, tratamiento de adicciones, exclusión del hogar y prohibición de acercamiento no menor a 500 metros con la víctima.




























































