La Fiscalía concluyó que efectivamente “hubo exceso de aforo, pero eso no implicó un riesgo inminente para la concurrencia de personas“, por lo que la clausura de un sector del Monumental no está siendo evaluada como medida. Sin embargo, la investigación sigue en curso y eventualmente podría terminar con una sanción.
A River le habían labrado varias actas por omisión de recaudo, específicamente por el exceso de concurrencia en varias tribunas, por lo que se llevó a cabo un registro de las imágenes de las cámaras de la cancha y pericias a los sistemas informáticos para determinar si hubo realmente más espectadores de los permitidos.



























































