“Tocino, salchichas, quesos, esa es la sección sensible. Cada día hay un incidente, la semana pasada atrapados a un ladrón con una valija llena, pero a la policía no le importa“, se lamentó el encargado de un supermercado de Coventry, en el noroeste de Inglaterra.
Se calcula que los precios de la leche, los huevos y el queso subieron un 30% en los últimos 12 meses, a casi un año de comenzada la invasión de Rusia a Ucrania (importante productor de alimentos en Europa) y con el Brexit de por medio, que implicó cambios en el comercio del Reino Unido con el resto del continente.
“Los precios en los supermercados son escandalosos, me pone enfermo. La gente como nosotros, que no tiene nada, no puede vivir así. Por eso la gente roba”, expresó un hombre mayor a lo que otro comprador convino que “antes compraba la leche por 1 libra, pero ahora cuesta 1,80”.
En un comedor social de Blackpool, en la costa del mar de Irlanda, Mark Butcher ve como llega a su mesa “gente que trabaja a tiempo completo que viene a por comida extra”.
“Estamos fallando en este país en todos los aspectos. ¿Qué está pasando en este país cuando ni siquiera podemos cuidar de nuestra propia gente?”, sentenció Butcher.





























































