Sobre las dos personas que él representa, explicó: “Piñon de Fabián no tiene la timidez intra-provinciana, porque yo soy del interior, vengo de una localidad que se llama Deán Funes, del noroeste de Córdoba, a 120 Km. de Córdoba. Nací y crecí ahí hasta los 13 y me fui a Córdoba”.
Y amplió: “Esa prudencia, timidez y parsimonia no me abandonó nunca como Fabián, cosa que no reniego y ha sido una de mis principales herramientas para hacerme lugar en la sociedad. Eso Piñon de Fabián no lo tiene. Y bueno… Piñón es una caricatura de Fabián entonces Fabián se aprovecha de muchas cosas que genera Piñón para intentar ser más feliz“.
Y agregó: “No había back up, nada de papel y lápiz. Entonces durante un mes más o menos me pintaba a las 15, ponía el teléfono al lado como estando de guardia hasta recibir un llamado y respondía: ‘Si, tranquilizate. Dejame hablar, decime la dirección y yo después te explico’, y salía…”.



























































