Quien habría trasladado al pequeño al nosocomio fue su padrastro. Cuando los médicos le comunicaron que el bebé estaba muerto ni si quiera se conmovió, de acuerdo con las versiones policiales.
Los facultativos inmediatamente dieron parte a la policía como marca el rigor de estas situaciones. El otro hecho que amplió las sospechas fue cuando minutos más tarde, al llegar la madre del niño, fue llevada a un lugar reservado para brindarle contención pero al decir de los médicos, la mujer ni se inmutó.
Cuando la sociedad entera no salió aun de la conmoción por lo sucedido con Lucio Dupuy en la provincia de la Pampa, ahora Neuquén se ve estremecida por un infanticidio con característica similares.




























































