“Tengo dismorfia corporal. Nunca me veo como me ven los demás. Nunca hubo un momento en mi vida en el que amara mi cuerpo, nunca jamás”, aseguró la actriz en una entrevista que se celebró en paralelo a una sensual sesión de fotos en República Dominicana por parte de la misma revista.
Fox definió su condición como un “viaje sin fin a amarse a sí misma”, y esto se puede ver reflejado en las diversas cirugías que se ha hecho a lo largo de los años. Implantes de senos, cirugía de nariz, bótox, cirugía de párpados e implantes de senos, son algunas de las intervenciones estéticas que Megan se ha hecho, y según expertos, ha invertido alrededor de 60 mil dólares en sus retoques.
Esta no es la primera vez que Megan confiesa que tiene dismorfia. En 2021, junto a la sesión de fotos con Machine Gun Kelly, celebró una entrevista con GQ donde brindó más detalles de cómo vive esta condición.





























































