Brueckner, de 45 años, está en la cárcel en Alemania por la violación de una mujer de 72 años que cometió en 2005 en Praia da Luz, la misma localidad de Portugal donde el 3 de mayo de 2007 desapareció Madeleine McCann.
Fuentes cercanas a la investigación en Alemania le confirmaron esta semana al tabloide británico que el testimonio de Busching “tambalea” aunque en 2020 le afirmó a los investigadores que su examigo era “culpable”.
Lo que es más, Busching relató que en 2008 se encontró con Brueckner en un festival “hippy” de música en España y que -según entendió él- le confesó que participó en el secuestro de Madeleine McCann.
Busching estaba con dos testigos más, y su intercambio sobre la cantidad de policía en Portugal tras la desaparición de la niña británica devino en el secuestro en sí.
“Es raro que haya desaparecido sin dejar rastro”, dijo Busching, a lo que Brueckner agregó: “Sí, ni siquiera gritó“.
Busching vive en la isla de Córcega, Francia, tras purgar una pena en Grecia por trata de personas. “Le pagaron una gran suma de dinero para dar su testimonio en un periódico alemán y ahora se está desentendiendo (del caso). Eso te demuestra con qué tipo de gente estás lidiando y cuál es su credibilidad como testigos”, le explicó una fuente al tabloide británico.





























































