Según Bruni, el pontífice de 86 años ya se alimenta “con normalidad”, tras haber tenido una dieta líquida en las primeras horas, y durante la mañana de hoy “se dedicó a las actividades laborales”.
El pontífice tiene sus audiencias suspendidas hasta el 18 de junio, a la espera de que el cuerpo asimile una malla que le insertaron en el abdomen con la que buscan evitar problemas intestinales.





























































