Según trascendió, por ahora los investigadores descartaron que se haya tratado de un robo y creen que fue en el contexto de un ajuste de cuentas. Además, trabajan para identificar a los atacantes, uno de los cuales fue reconocido por el novio de la víctima con el apodo de “Chuki”.
La causa quedó en manos de la fiscal Karina Licalzi a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática Homicidios de La Matanza.




























































