Pero las risas duraron poco: con el paso de los días Buratti se sintió cada vez peor y fue el director del programa quien lo instó a buscar ayuda médica. Fiel a su estilo el mecánico mediático quizo ir a atenderse a Verona porque “en Mantua los médicos son todos comunistas”.
Buratti murió el lunes de esta semana en el Hospital Borgo Trento de Verona.
Para despedirlo en Twitter Parenzo afirmó: “Descansa en paz dondequiera que estés, viejo teórico de la conspiración. Sólo espero que tu triste historia sirva de ejemplo a todos aquellos que aún albergan dudas sobre la eficacia de las vacunas“.
El periodista también afirmó que “parte de la responsabilidad” por la muerte de Buratti “proviene de algunos políticos y periódicos que han alimentado dudas y controversias sobre el uso de las vacunas” que probaron su eficacia para reducir los casos graves y las muertes por Covid-19.
“Mauro, además de víctima de sus creencias, fue víctima de una pequeña parte de la información y la política que avivó su escepticismo hacia la ciencia y la medicina”, agregó.




























































