Por su parte, la Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos Joe Biden y su esposa Jill viajarán el próximo lunes al archipiélago para reunirse “con los primeros socorristas, supervivientes y funcionarios federales, estatales y locales”, según expresa el comunicado.
“Sigo comprometido en dar todo lo que la gente de Hawái necesita mientras se recuperan de este desastre”, dijo el presidente en sus redes sociales.
Una vez puesto al tanto de los miles de edificios destruidos y las numerosas viviendas arrasadas, Biden firmó la declaración de catástrofe natural para poder financiar los equipos de emergencia y la reconstrucción, aunque la gestión de la crisis ha sido duramente criticada y muchos habitantes han dicho sentirse abandonados por las autoridades.
En tanto, se aprobó el despliegue de 25 expertos adicionales, a los 50 que ya trabajaban como parte del Sistema Médico Nacional de Desastres, del Equipo de Respuesta Operativa Mortuoria y un Equipo del Centro de Identificación de Víctimas.
Un equipo forenses, algunos de los cuales trabajaron tras los atentados del 11-S en Nueva York, viajaron a Maui, mientras se intensifican los esfuerzos para identificar los restos, algunos de los cuales están carbonizados.
En relación a todo lo ocurrido, otro de los mensajes expresados por el presidente de los Estados Unidos fue: “Nuestras oraciones están con la gente de Hawái, pero no solo nuestras oraciones. Todos los activos que necesitan estarán allí para ellos”.






























































