“No podemos excluir o negar que los hechos denunciados hayan ocurrido realmente. Existen indicios de que la menor puede haber manifestado hechos ocurridos realmente. Pero, al mismo tiempo, la prueba del delito presenta cierto déficit, como la ausencia de corroboraciones periféricas y un alto grado de vaguedades y generalidad que plantea dudas, tratándose de hechos tan repetidos”, argumenta.
Según la denuncia de la menor, su padre le ponía películas porno, le hacía tocamientos y la obligaba a practicarle incluso sexo oral. También confirmó que la penetró en varias ocasiones en su propia casa, en la zona de Utiel-Requena, aunque no precisó las fechas exactas
El adulto aprovechaba la ausencia de la madre para atacarla; la mujer cuidaba a una anciana algunas noches.
El año pasado se detectaron varios intentos de suicidio en la niña, que ya tenía 15 años, por lo que recibió ayuda psicológica y social de su ayuntamiento y se activó el protocolo de víctimas de abusos sexuales.




























































