Si bien este método fue prohibido por la Organización Mundial de la Salud Animal en 2006 por ser considerado cruel e inhumano, se sigue utilizando en el mundo de la tauromaquia.
Según recopiló la agencia de noticias EFE, el toro, bautizado como “Limpiador”, no murió tras el golpe de la garrocha, logró levantarse y corneó repetidas veces al hombre en el abdomen y otras partes del cuerpo.
Debido a la gravedad de las heridas, López Carcelén fue trasladado de urgencia con profesionales médicos, pero un paro cardiorrespiratorio causó finalmente la muerte del trabajador.




























































